“Juegue para jugar bien, no juegue para evitar jugar mal”

Por: Marcela Herrera Garin Para: Revista de Inteligencia Emocional (2008) El título de este artículo nos recuerda una frase de un importante psicólogo del golf Bob Rotella (2006). Nos señala que el foco de atención está en nosotros mismos, el trabajo es interno. El Psicólogo del deporte puede colaborar con esta búsqueda interna. La Psicología del Deporte es una rama aplicada de la Psicología que estudia las actividades e interrelaciones de todas las personas relacionadas con la actividad deportiva. Es decir que no sólo se orienta al asesoramiento a deportistas, sino que su área de acción se amplía a entrenadores, padres y madres, dirigentes, espectadores, entre otros personajes del mundo deportivo. Existen múltiples entornos de intervención:  Alto Rendimiento: intervención psicológica en equipos, deportes individuales, habilidades psicológicas para la competición.  Iniciación Deportiva: deporte infantil y de base, deporte “para todos” valores a través del deporte, asesoramiento a padres y madres.  Organizaciones Deportivas: marketing deportivo, gestión de entidades, grupos deportivos.  Prevención, integración y poblaciones específicas: lesiones deportivas, deportes para colectivos específicos, rehabilitación a través del deporte. Como vemos cada uno de estos entornos representa un mini-laboratorio de emociones, donde el hecho deportivo marca una forma de comportarse, un rol dentro de un escenario distinto al cotidiano que en muchos casos requiere de una intervención o asesoramiento desde la vertiente psicológica. Foto 1. Relajación con monitores de Hípica El Dr. Nowack (Diez, 2007) definió diecisiete competencias emocionales básicas que siguen las líneas de Goleman y que las dividió en tres áreas diferenciadas: la autogestión, la gestión de relaciones y la comunicación. Dentro del escenario deportivo estas competencias serían utilizables a la hora de asesorar en el dominio emocional:  Autogestión: 1. Autodesarrollo; como deportista o entrenador 2. Adaptabilidad y tolerancia al estrés se trabaja a partir de técnicas junto con la siguiente competencia 3. Autocontrol ; para detectar, modificar y aplicar aspectos del deporte en cuestión. 4. Resolución estratégica de problemas; sin lugar a dudas todos los deportes con antagonistas o no representan un desafío a la hora de tomar decisiones más o menos acertadas para la consecución de un objetivo deportivo. 5. Orientación al logro; son diferentes los deportistas o entrenadores orientados al logro que los orientados al fracaso sobre todo por la emoción de escape que predomina en la base. Foto 2. Outdoor Training: Percepción de riesgo Dentro de la aptitud del deportista en la gestión de relaciones con los demás podemos encontrarnos con: 1. Liderazgo e influencia, si pensamos en deportes de equipo, lo mismo se puede pensar con entrenadores que llevan a un equipo. 2. Sensibilidad interpersonal y empatía; para estar en un equipo de personas en busca de un objetivo común se requiere “ponerse en el lugar del otro”. 3. Apoyo interpersonal; sobre todo en ligas de larga duración o en actividades de riesgo emocional como por ejemplo las escaladas. 4. Colaboración; imprescindible para obtener un equipo que luche por una misma causa. 5. Construcción de relaciones estratégicas; los roles de equipo. 6. Gestión de conflictos. Foto 3. Entrenadores de Fútbol: Resolución de Conflictos Finalmente en el área específica de Comunicación podemos encontrar competencias como: 1. Comunicación escrita; en este caso la gestión de mail y Messenger por ejemplo entre jugadores. 2. Feedback bidireccional; importante para el entrenador y la motivación que puede llegar a conseguir con esta herramienta. 3. Comunicación verbal y no verbal en general; para entrenadores, capitanes de equipo y para deportistas individuales que a veces carecen de asertividad por ejemplo. 4. Escucha activa; para todos los involucrados con el desarrollo del deportista. Trabajar e identificar todas estas competencias en un programa de asesoramiento psicológico puede llegar a conseguir: - Un mayor conocimiento de los propios procesos, - Nuevas ideas para manejar las emociones resultantes del hecho deportivo, - Mayor comprensión de las personas que nos rodean e interesan, - Saber cómo identificar distintas competencias emocionales - Verificar el impacto que genero sobre mis deportistas, en el caso de los entrenadores y padres. - Y finalmente, comprensión de la importancia de la IE en la vida deportiva. BIBLIOGRAFÍA - Diez, A (2007). El Líder Interior. Editorial Granica. Barcelona, España - Rotella, B; Cullen, B. (2006). La mente del golfista. Editorial Tutor. España.