Cómo entrenar la Autoconfianza en personas con TDAH
Por: Marcela Herrera
Coordinadora de contenidos Atención.org
La autoconfianza es un concepto que a muchos nos debe sonar conocido. Se habla de ella desde nuestra más temprana edad hasta nuestra etapa de adultos. Dentro del mundo educacional y laborales un factor que puede marcar la diferencia.
Es especialmente importante para niños y adultos en general, ya que a menudo rendimos en la vida de acuerdo con la percepción de confianza que tenemos de nosotros mismos. Nuestros pensamientos de evaluación luego de una tarea, nuestras creencias frente a lo que “soy capaz”, la percepción de riesgo que experimentamos, entre otros factores irán construyendo los cimientos de nuestra personalidad.
En nuestros cursos y charlas hemos detectado que muchos de los participantes e incluso padres con niños con TDAH han visto mermada la confianza en si mismos, ya sea por la no consecución de sus objetivos, la baja tolerancia a la frustración o por el caso de los padres por verse sometidos largos períodos a esfuerzos con sus hijos sin percibirse recompensados.
El objetivo de un entrenamiento en autoconfianza consistiría en tener un planteamiento mental positivo sobre lo que va a suceder. Unas expectativas realistas sobre un fin que se persigue o se desea conseguir.
La autoconfianza está ligada íntimamente al concepto de autoestima, el cual también está relacionado con el concepto que tenemos de nosotros mismos y el grado de autocrítica que generamos ante el análisis de una tarea. Se puede conseguir triangular este concepto para potenciar su desarrollo.
La confianza es algo que produce la persona por sí misma, por consiguiente ésta puede entrenarse para aumentarla. Para ello, es necesario que los niños y adultos, cada uno en sus dominios de acción (escuela, trabajo, casa) analicen situaciones donde han tenido una confianza óptima, así como otras donde tuvieron exceso o falta de la misma. Se analiza mediante diversas preguntas y en diversas situaciones y, a partir de estos resultados, sabremos en qué áreas necesitaremos intervenir para que la persona con TDAH consiga su nivel óptimo de confianza. Con el entrenamiento conseguiremos mejorar su confianza y así tener más posibilidades de obtener un buen rendimiento en los escenarios que cada uno se desenvuelve.
Un factor importante para desarrollar estas habilidades se relaciona con la utilización de un monólogo interno positivo. El monólogo interno, la calidad del diálogo que mantenemos con nosotros mismos potenciará o no nuestras habilidades. En nuestros cursos hemos detectado que muchas veces este diálogo tiende al pesimismo: “no podré” “no seré capaz” “no llegaré”, etc. Situando la atención en lo que no se tiene en vez de lo que si se tiene o se puede llegar a tener.
Otras técnicas que la pueden incrementar son:
Vale la pena intentar su entrenamiento, sobre todo si observamos los beneficios a nivel de:
- Emociones positivas
- Motivación
- Concentración
- Objetivos a mediano, corto y largo plazo
- Esfuerzo
- Resistencia física
- Habilidad para manejar la presión
La autoconfianza se alimenta de la consecución de pequeños logros sobre metas progresivas. Una vez adquirida la técnica básica se deberá realizar un seguimiento para establecer bases firmes en nuestras propias capacidades y de esta manera poder sentir la sensación de capacidad frente a los retos que me exige la sociedad, incrementando la voluntad y la tolerancia a la frustración, sobre el sentimiento personal de capacidad y de logro.
Es todo un desafío, pero que con una correcta asesoría, calibrando y acompañando a la persona podemos despertar el líder interno que todos tenemos, es cosa de intentarlo.